Cada vez más mujeres utilizan sacaleches durante su lactancia. Sin embargo, muchas se enfrentan a una situación frustrante: no consiguen extraer leche, sienten dolor o terminan dudando de su capacidad para amamantar.

Lo que pocas saben es que, en muchos casos, el problema no está en su cuerpo, sino en el embudo que están utilizando.

Este enfoque —el correcto tallaje de embudos y la optimización del uso del sacaleches— está comenzando a transformar la práctica clínica en lactancia. Aunque en otros países ya está más desarrollado, en España todavía es un gran desconocido.

La consultora internacional de lactancia certificada IBCLC Lola Mora, fundadora de Lactancia con Lola y asesora de lactancia en Sevilla, explica que “muchas dificultades con el sacaleches no tienen que ver con la producción de leche, sino con cómo se está utilizando”.

En consulta, es habitual que mujeres interpreten una baja extracción como falta de producción, lo que puede llevar a decisiones como suplementar o abandonar la lactancia antes de lo deseado.

“El impacto psicológico es enorme. Muchas madres sienten frustración, inseguridad o culpa simplemente porque no están usando el embudo adecuado”, señala Lola Mora.

Uno de los errores más frecuentes es el uso de tallas estándar. Durante años se ha recomendado trabajar con embudos de entre 21 y 30 milímetros, sin tener en cuenta que muchas mujeres necesitan tallas muy diferentes.

“La lactancia no es estándar. Cada mujer necesita una adaptación individualizada, y el embudo es una pieza clave en ese proceso”, añade. Esto se puede comparar a que solo hubiera dos números de zapatos para todas las mujeres.

A esto se suma el desconocimiento sobre cómo funcionan realmente los sacaleches, qué dispositivo es más adecuado en cada situación o cómo adaptarlos para mejorar su eficacia.

Desde su consulta de lactancia en Sevilla, Lola Mora trabaja con familias que buscan un acompañamiento especializado, cercano y basado en evidencia científica.

Para dar respuesta a esta necesidad, Lola Mora ha desarrollado una formación específica dirigida a profesionales sanitarios y asesoras de lactancia, convirtiéndose en una de las primeras profesionales en España en abordar este enfoque de forma estructurada.

En esta formación, las profesionales aprenden a realizar correctamente el tallaje de embudos, comprender en profundidad el funcionamiento de los sacaleches, adaptarlos según cada caso y elegir el más adecuado en función de las necesidades de cada familia.

Además, uno de los pilares clave es la implementación práctica: cómo integrar todo este conocimiento en la consulta diaria para ofrecer un acompañamiento más eficaz y personalizado.

“El objetivo final no es solo mejorar la extracción, sino mejorar la experiencia de las madres y los resultados en lactancia”, explica Lola Mora.

Este tipo de avances no solo mejora la práctica profesional, sino que tiene un impacto directo en las familias, facilitando lactancias más satisfactorias y reduciendo el abandono precoz.

Con su proyecto Lactancia con Lola, Lola Mora continúa posicionándose como referente en asesoría de lactancia en Sevilla y formación especializada para profesionales.

Porque, como concluye Lola Mora, “cuando una madre entiende lo que está pasando y ve que hay solución, todo cambia”.